En los últimos veinte años ha irrumpido con ímpetu en el mercado el tipo de grifo monomando en el baño y las cocinas. Anteriormente, aparte de la dificultad para muchos de conseguir abrir dos manillas, había la fastidiosa cuestión de la temperatura del agua. Salvada que fuere la capacidad del usuario para abrir el grifo de dos manillas quedaba el reto de quemarse o congelarse porque aquellos grifos “no había quien los regulase”.
En los últimos años los diseñadores estrella como Antonio Citterio, Philippe Starck o Jean Marie Massaud, se han preocupado de diseñar bellos objetos para el baño al tiempo que creaban unos diseños adaptados a todos. Desde luego fue un acicate para este I+D la propia generalización de baños públicos para usuarios con dificultades de movilidad, donde se implantaron estos grifos como sugeridos. Además la sencillez del diseño y pureza de las líneas de los monomando hicieron de ellos un must.
Diseñadores
En una colección para Axor llamada Citterio M, su diseñador Antonio Citterio se inspira en la vida en las grandes metrópolis y crea unos sistemas de baño llamados “M” en homenaje a Milán. Entre otros elementos destaca un grifo monomando de sencilla utilización y elegante diseño, la metrópoli se identifica a la tecnología.
Actualidad
La mayoría de las empresas de baño como Grohe, Axor de Hansgrohe, Jacob Delafon, Supergrif y Roca incluyen en su muestrario grifos monomando, que simplifican los usos en el baño y dan una accesibilidad del diseño a un público más amplio.
Los monomando aportan novedades ecológicas:
- Son un diseño universal y evita la duplicidad de utillajes para adaptarse a necesidades de distintos tipos de usuarios en,
por ejemplo, los baños públicos.
- Los grifos monomando están sustituyendo los cartuchos cerámicos tradicionales por otros ecológicos en dos fases para la reducción
de consumo de agua.
- Se ahorra un 10% de la energía total del baño y un 5% del agua con estos sistemas.